Mostrando entradas con la etiqueta Medellín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Medellín. Mostrar todas las entradas

Mi trabajo es servir

Un trabajo que sirve a la gente
Que alimenta
Divierte
Un trabajo que no requiere título ni especialización. Si requiere servicio y amor
Un trabajo de la calle como muchos. Más efectivo, a veces, que los demás.

Uribe en Medellín y todos sospechosos de sospecha

Cada vez que el doctor Uribe visita Medellín o cualquier lugar del país se militariza y las condiciones humanas cambian. Es decir, se vive plena la Seguridad Democrática. No es entendible que un doctor tan importante y aparentemente tan querido con sus reelecciones populares sea tan vigilado y tan susceptible a ser atentado. Además en Medellín no pasa nada, acá la gente es querida y amable, servicial y bondadosa. Esos cuentos de Rosario Tijeras son sólo ficción. Sin embargo, cada vez que viene el señor presidente ahí sí todos nos convertimos en terroristas.
Para las futuras elecciones necesitamos alguien que sea más querido y respetado para que el país se ahorre el costo de cuidar a este señor. Es más, esa platica se puede invertir en la Emergencia Social. De todas maneras doctor, aunque seamos sospechosos de sospecha, bienvenido a nuestro terruño pacífico.

Voy a salir a caminar un ratico...


Me voy a caminar Medellín sin miedo. A mezclar la ebriedad del sol con el viento del medio día en la Plaza de Botero, caliente como sus gordas. Hay que aprovechar el clima porque se viene la lluvia. Medellín no está caliente de balas, son mentiras de los noticiarios exagerados. La muerte se muere en la gente cada vez que toca y nada más. Hoy voy a caminar despacio bajo el sol antioqueño para no sudar de a mucho las axilas y la frente. Me voy a comer un Mimo Especial de Maní con Crispi mientras veo esta raza antioqueña despavorida por el diario vivir.
Cuando el ladrón me pregunte por el celular le diré que está de vacaciones y para el limosnero bastará con una sonrisa y todo bien. Al vendedor le diré que no tengo más pa comprar y voy a pensar en los buses y en los carros que no existen y me voy a caminar las inversiones municipales. Yo también me saco buena tajada en este paseo y respiro mientras trato de convencerme que no es posible que en Medellín la gente se muera de gente violenta bajo este cielo antioqueño tan azul como el cielo.

Recuerde, la basura en su lugar

El valor de las cosas

Tragedias por venir

En Medellín hasta que las tragedias no ocurren no se toman medidas como dicen los señores de las medidas. Me imagino a don Alonso dando el testimonio sobre las medidas a tomar y bla, bla, bla, mientras nuestros diligentes periodistas como siempre estarán en el lugar de la noticia. En la falla de la vía a Santa Elena se practica a diario uno de los deportes extremos en autos convencionales y hasta en autobuses repletos de gente. Me imagino los borrachs en la Feria de las Flores rodando por este barranco. Les van a quedar muy bonitas las flores. Amigo Alcalde te invito a que te des una pasadita por esta falla y ojalá en un carro que tenga gas, es mucho más extrema la pasada.

Creatividad para tapar huecos

No permita que lo multen por los escombros tape los huequitos que haya por su cuadra, es más efectivo que una parchada del municipio, se ahorra la multa y tapa el huequito.

Lola, la gata

Dicen que se llama Lola y muchas noches he tratado de capturarla justo en el techo por donde pasa mientras las malas gentes de la ciudad duermen. Dicen los que la conocen que está en embarazo y pronto traerá pequeños felinos a sobrevivir a este mundo, tal vez imitando lo que hacen los humanos. Mientras duró la fotografía pude ver por fin a Lola y luego se paró y siguió caminando por los tejados mientras las malas gentes seguían disparando.

Educación para conductores


Bien pueda sigase, traiga una bolsa de leche vacía, una pila que ya no use y tres tapas de gaseosa y reclame su pace completamente gratis, no requiere exámen de conducción. No se preocupe, en Medellín se maneja a la defensiva. Ofrecemos seguros funerarios y descuentos en lápidas de marmol. Adquiera con un 10% de descuento su misa funebre cantada por un coro exclusivo de la ciudad. Además le garantizamos que será incluído en las estadísticas de accidentados de la secretaría de tránsito y transporte de los Municipios del Área Metropolitana. ¡o pierda más tiempo y adquiera ya su pase de conducción!

¡Quiero a Medellín!

Con esta canción crecimos en Medellín y nos convencimos de quererla cuando sus símbolos se contaban en una mano. Hoy las cosas buenas que tiene Medellín se cuentan pero en las manos de todos y todas los que vienen a la ciudad, de los que la vivimos y conocemos.


La sorpresa fue conocer el nuevo vídeo y la nueva versión de la canción Quiero a Medellín. Contar una ciudad en un minuto es magia y vivir en Medellín es lo mejor.

La composición extraña de la ciudad

Colores, verticales, horizontales, diagonales, contravía, religión y techo con pelitos entre otras.

La calle, la casa...

Quién le dará una solución a los chicos que viven entre la basura. Parece que hay muchas opciones para ellos pero no son suficientes. Los vecinos de la Avenida de Greiff son un ejemplo, acumulan la basura y viven sobre ella. ¡La otra cara de Medellín, porque el futuro ya empezó!

¡Pero mira qué bonito día!

¡Ay Medellín!

La ciudad en su vida cotidiana de violencia, felicidad, diversidad, diversión y trabajo deja marcas o huellas que son fácil de rastrear como el olor de la hembra que detecta el macho. La ciudad es un encuentro y a veces descubrimiento amable de la diferencia y el encanto. Sólo me gusta la ciudad cuando la puedo desnudar porque por fin somos amantes. De nuestro amor sólo quedan restos colgados como patinetas colgadas de un árbol para recordar que un día fuimos juntos.

Me gusta la ciudad dibujada en hojas de cuaderno y en muros que encuentran sentido. Me gustan sus gritos y los que gritan porque no se aguantan, no sufren de pena, no tienen miedo. En la ciudad todos tenemos miedo, estamos enfermos. No me gusta tener miedo en una ciudad que me da vida.
Tu cuerpo, ciudad Medellín, me provoca volar con mis sueños que vuelan de mis bolsillos para regalarte ideas de como me gusta vivirte. Sólo necesito que te concentrés conmigo y volémos juntos. Me gustas Medellín, no te desangres y volamos juntos.

Si con música te pudiera conquistar para que siguieras mis pasos y decorarte con todos los regalos que te guardo. Sigue mis notas y caminamos juntos, tranquilos por fin, entre los árboles que una vez fueron amigos de otros. Acompañame Medellín y te muestro como suenas con el viento y mi música. Acompañame Medellín y componemos una melodía que nos haga olvidar que tienes que dormir. Protección Roja para vos de esta boca, estos ojos y esta mente que no te deja de ver en Rojo y como lo dejás caer por tus calles hasta el centro. Que la sangre esté caliente donde debe estar y que tu gris permanezca impecable Medellín.

Restos sin restos

Así se ve el cementerio San Lorenzo en el centro oriente de la ciudad. Como todos los desplazados, con sus huesitos para otra parte. Quedó la estructura que será reemplazada por un colegio. Una ciudad se muere y otra nace.

Literatura para Dummies




A los asesinos que murieron antes de llorar

La muerte anda por el mundo, por los rincones de los países, se cuela por los orificios de todas las ciudades regándose como la peor plaga, afectando al rico, al negro, al feo, al gordo, al que llora, al que no, a los felices e infelices, los trabajadores, los viciosos, los artistas, los profesores, las prostitutas, los curas, los vendedores, los niños, las madres, los sacerdotes, el loco, el enamorado, los homosexuales, las abuelas, los pordioseros, los policías, el presidente, su esposa y también a los asesinos que mueren antes de llorar.








Ciudad contraste


Le ganaron a la guerra bailando